
El 57% de las pymes que ya prueba IA no sabe si le funciona: la lección para negocios en Panamá
La ilusión de la adopción rápida
En los últimos dos años, la conversación sobre IA en pymes latinoamericanas pasó de "¿deberíamos probarla?" a "ya la estamos usando". Un análisis publicado por Mundo en Línea el 6 de agosto muestra que el 61% de las empresas sudamericanas ya tiene una visión estratégica orientada a escalar el uso de inteligencia artificial en sus operaciones, una proporción incluso mayor que el 44% registrado en Norteamérica. A primera vista, es una buena noticia: sugiere que las pymes de la región no se quedaron atrás en la carrera de adopción.
Pero la velocidad de adopción esconde un problema más profundo. Una nota de Los Andes sobre la Encuesta de Adopción de IA en Pymes de Argentina encontró que el 57% de las empresas que ya prueban estas herramientas todavía no sabe si le están sirviendo. No es que la herramienta haya fallado — es que nadie definió, antes de empezar, qué significaba "funcionar". Se activó una suscripción, se probó un asistente de IA en el equipo de ventas o soporte, y meses después nadie puede decir con certeza si esa inversión valió la pena.
Lo que dice PwC: invertir no es lo mismo que ganar
Este patrón no es exclusivo de las pymes ni de la región. La 29ª Encuesta Global de CEOs de PwC, que consultó a 4,454 directores ejecutivos en 95 países, encontró que el 56% de las organizaciones no reporta ni aumento de ingresos ni reducción de costos atribuible a sus inversiones en IA durante el último año. Solo el 12% de los CEOs logró ambos beneficios a la vez: más ingresos y menos costos gracias a la tecnología.
El dato se vuelve más interesante cuando se mira quién sí está ganando. Un estudio complementario de PwC sobre desempeño de IA, publicado en abril de 2026, encontró que el 20% de las empresas líderes en su sector captura el 74% de todo el valor económico que la IA genera en esa industria, y obtiene en promedio 7.2 veces más beneficio financiero que el resto de las compañías. No es una diferencia marginal: es una brecha que separa a un grupo reducido de empresas del resto del mercado.
Qué separa a las empresas que sí ganan de las que no
Según PwC, la diferencia no está principalmente en cuánto dinero se invierte en IA, sino en hacia dónde se apunta esa inversión. Las empresas que lideran usan la tecnología para generar ingresos nuevos y rediseñar procesos completos, no solo para recortar personal o automatizar tareas puntuales. Las que se quedan atrás suelen tener sistemas de IA desconectados entre sí, sin gobernanza clara sobre quién es responsable de medir resultados, y sin integración real con el resto del negocio.
Esto coincide con lo que muestran las cifras de adopción en Argentina: el 68,2% de las pymes encuestadas planea invertir o continuar invirtiendo en inteligencia artificial durante los próximos dos años, según la misma Encuesta de Adopción de IA en Pymes. La voluntad de invertir está — lo que falta, en la mayoría de los casos, es un criterio claro para saber si esa inversión está dando fruto.
La respuesta no es más tecnología, es más disciplina de medición
La tentación, ante estos datos, es concluir que hace falta un modelo de IA más potente o una herramienta más sofisticada. La evidencia sugiere lo contrario. AWS anunció recientemente un programa gratuito de capacitación en IA dirigido específicamente a pymes, con la meta de formar a 600 mil participantes en México hacia 2028, según reportó InfoChannel — una apuesta explícita a que el freno principal no es el acceso a la tecnología, sino la falta de talento capaz de implementarla con un objetivo de negocio claro y de medir si ese objetivo se cumplió.
Para una pyme panameña, la lección práctica es simple de enunciar y difícil de ejecutar: antes de activar cualquier herramienta de IA, definir una sola métrica de negocio que esa herramienta debería mover —horas ahorradas en un proceso específico, tasa de conversión en un canal de ventas, tiempo de respuesta a clientes— y revisar esa métrica a los 60 y 90 días. Sin ese paso, la empresa termina en el grupo del 57% que no sabe si la IA le sirve, sin importar cuánto haya invertido.
Qué pueden hacer hoy las pymes en Panamá
El contexto regional favorece a las empresas que actúen con método. Panamá aprobó el pasado 11 de agosto su Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial mediante la Resolución 89-26, según reportaron Infobae Panamá y Panamá América, que contempla explícitamente políticas para facilitar la adopción de IA en el sector privado y programas de formación técnica. Es un momento propicio para que las pymes panameñas no solo adopten herramientas, sino que lo hagan con la disciplina de medición que separa al 12% que gana del 56% que no ve resultados.
En Black Sheep Technology (BST) trabajamos con empresas panameñas justamente en ese punto intermedio: no en vender la promesa de la IA, sino en ayudar a definir qué proceso específico automatizar, con qué métrica evaluarlo y cómo escalarlo solo si los números lo justifican. Si su empresa ya está probando herramientas de IA y no tiene claridad sobre si están funcionando, es un buen momento para conversar.
¿Quieres implementar esto en tu empresa?
Agenda una sesión gratuita y te mostramos cómo aplicarlo a tu contexto.
Hablemos